29/10/23

Ultima parada hacia Río

 Sin penas ni gloria pasó el último partido antes de encarar el sueño de todos. Un empate en 0 goles ante Estudiantes que va a tono con un torneo que también transcurre sin glorias y con algunas penas. Solo los muy memoriosos recordarán en el corto plazo este empate. Pero si por algo debería recordarse es por el papelón histórico de la mayoría de los periodistas del Mundo Boca. 

El periodismo que cubre el mundo del fútbol es un género aparte. Se trata por lo general de personajes que se creen superiores a la función que cumplen, que no es más ni menos que cubrir el día a día de un club y pasar la información de lo que sucede. Pero, la mayoría, como en todo hay honrosas excepciones, son amigueros con los jugadores para tener una nota, serviles de los dirigentes para obtener favores y cuasi gacetilleros de los representantes, vaya uno a saber a cambio de que. La proliferación de señales deportivas tanto en tv como en radio y streaming ha multiplicado la presencia de estos personajes hasta el infinito. Específicamente en Boca, por la masividad que tienen, se destacan los de los principales medios, TyC, ESPN, TNT Sports, Directv Sports, Clarín, Olé, La Nación, Crónica, Popular, etc., etc.

Todos sin excepción esta semana estuvieron relatando las alternativas de los entrenamientos de Boca y reportaban que Almirón pondría todos los titulares que jugarán en Brasil, para este partido "sin importancia" ante Estudiantes con el riesgo consiguiente de lesiones. A partir de sus dichos, en los estudios de los distintos medios empezaba la polémica y enseguida las encuestas para mostrar lo estúpido que el el técnico y lo grave de las decisiones que toma. Eso pasó en continuado miércoles, jueves, viernes y aún el sábado al mediodía. La única duda que manejaban era si Valdés reemplazaría a Valentini en el Maracaná y que Langoni o Taborda irían en lugar de Medina ante los platenses.

Pues bien, todos, absolutamente todos sin excepción vendieron pescado podrido. A nadie se le ocurrió pensar que Almirón sacaría a la cancha el equipo de los entrenamientos, pero el que enfrentaba a los titulares. Así las cosas, luego de las críticas en el vacío, Boca fue: García, Blondel, Valdez, Anselmino, Sarachi, Taborda, Bullaude, Campuzano, Saralegui, Briasco y Janson. Es más, Cavani y Merentiel ni fueron al banco. Y de los posibles titulares solo ingresó Barco unos minutos (y le pegaron lindo).

Más allá de este papelón periodístico, poco se puede decir del partido. Solo resta remitirnos a lo que cantó la Bombonera entera los últimos quince minutos:

"La Copa Libertadores es mi obsesión....."

"Quiero la Libertadores y una gallina matar...."

"Vamo a traer la Copa a la Argentina, la Copa que perdieron las gallinas, las gallinas..."

Todos los hits en continuado, mostrando lo que todos soñamos, y que nadie nos quiera despertar ni robarnos la ilusión. 


21/10/23

Hablemos de Almirón

Boca volvió a ganar, esta vez en casa, ante Unión por 2-1 y aún da pelea por ingresar a los playoff de la Copa de la Liga, está a 4 puntos, sigue expectante en la tabla anual que da plaza a la Libertadores 2024, está a 2 puntos, y valga recordar que clasificó a semifinales de Copa Argentina, que también da plaza. Todo esto con el trasfondo de Río de Janeiro y el Maracaná en el breve plazo de dos semanas. 

Pero más allá del partido de anoche (buen triunfo, que debió ser más holgado) creo que es momento de mirar al técnico, tratando de ser lo más objetivo posible y evitando subir a la ola de exitismo que ojalá nos inunde en unos días.

Todos sabemos en las condiciones que asumió Almirón. Desgastado el Negro Ibarra, con el Consejo de Fútbol (léase Riquelme) decidido a terminar con las pruebas de interinos que después eran confirmados, Almirón no fue la primera opción. Esa opción fue Martino, que declinó el ofrecimiento (allá él con sus razones y los que pensamos que no le "dio el cuero"), y en la búsqueda de un dt "potable y no relacionado con el club" surgió el nombre de Almirón. Asumió allá por abril, en plena competencia y con la Libertadores ya iniciada (empate en Venezuela). Un clima caliente, no con él, si no con los jugadores. El arraque fue traumático, si bien se veían cosas interesantes, los resultados no llegaban y el clima alcanzó su punto de ebullición en la derrota parcial ante Deportivo Pereira en la Bombonera, clima que se enfrió con dos goles en los últimos minutos. Luego, lo que todos recordamos, la clasificación en la zona de grupos y el derrotero que nos lleva a una final de Libertadores más.

Almirón no tuvo pretemporada, agarró un plantel muy bajo anímicamente y en esas condiciones buscó y buscó. Probó esquemas e intérpretes. Alternó luces y sombras. Potenció a Medina y Barco, inventó a Advíncula como volante delantero. Insistió hasta el cansancio con el 4-3-3 aún cuando no tenía los intérpretes. Hizo cambios insólitos en algunos partidos, empeorando el rendimiento del equipo. Muchas veces se desesperó y armó suicidas 4-2-4, pero desde hace un tiempo parece haber encontrado la estructura y los nombres.

Boca ahora es 4-4-2, con un "doble 9 uruguayo" que muerde y juega, un mediocampo "made in casa" y una defensa lógica, donde solo se puede discutir la preferencia por algún lateral u otro.

Si siempre decimos que el Mundo Boca es complejo, que todos, salvo excepciones, necesitan un período de adaptación, el tema es que lo decimos por los jugadores, y evidentemente se aplica también a los técnicos. Máxime cuando el sujeto en cuestión no ha tenido historia vinculada a Boca.

Esa evolución y adaptación de Almirón es palpable. Desde un esquema definido y nombres que empiezan a salir de memoria, hasta el haber parado la compulsión a cambios radicales durante los partidos. 

¿Boca es acaso una máquina ahora? Claro que no, pero tampoco es un equipo que avanza a base de suerte, penales y Chiquito. Fue superior a Nacional y mereció liquidar la serie antes de los penales. Fue superior a Racing, ampliamente en la ida, pero no fue efectivo, y fue superior a Palmeiras, no se pudo en los 180 minutos, pero se pudo luego. Mismo razonamiento aplica al partido con Talleres por Copa Argentina.

Obviamente queda mucho por mejorar. Mejorar en las transiciones defensivas, Boca sufre mucho en los contragolpes veloces, hay que mejorar la concentración y los relevos, no puede ser que cada error, como con Belgrano, se pague con goles en contra. También hay que mejorar la definición. Boca merece ganar holgadamente partidos que al final terminan empatados o ganando por la mínima. Anoche un ejemplo, las series de copa Libertadores el más evidente. 

Así las cosas, con luces y con sombras, Almirón cumple medio año al frente del plantel y por ahora pelea en todos los frentes. Aunque, hoy por hoy hay uno solo que nos importa y obsesiona. El que lo puede colocar en la historia grande del club más grande. Está en el buen camino. No es poca cosa

16/10/23

En semis y con buenas sensaciones

 En lo que parece ser la marca registrada de Boca este año, por vía de los penales ha superado otra fase de la Copa Argentina y por tercer año consecutivo arriba a la semifinal en la que enfrentará a Estudiantes de la Plata, seguramente en la fecha FIFA de noviembre.

Es sabido que todo lo que veamos hasta el 4/11 será pasado por el tamiz de la Libertadores, desde rogar que no se lesione nadie hasta el rendimiento de cada uno y del equipo en su conjunto. Y si miramos de reojo la derrota ante Belgrano la semana pasada (3-4, en un partido loco en lo que cada error de Boca fue gol de ellos) a este ante Talleres se le prestaba máxima atención por varios motivos, el obvio, el pasar de fase en un torneo que asegura una plaza para la próxima Libertadores (ojalá que en luego del 4/11 deje de importarnos ese motivo), pero también ver como reaccionaba el equipo ante un rival catalogado por todos como de lo mejor del fútbol argentino.

Talleres venía de perder con riBer por la mínima en el torneo local la semana pasada en un partido en el cual hizo figura excluyente al arquero rival. Mostró presión, dinámica y juego asociado de calidad. A ese rival Boca lo minimizó en todas las expresiones y se llegó a los penales luego de un 1-1 mentiroso, en el cual Talleres llegó al gol en una jugada fortuita, luego solo creo una jugada de riesgo, nunca pudo imponer su estilo, su arquero fue figura excluyente y el árbitro lo benefició no sancionando dos claros penales en el primer tiempo. El que finalmente dió, en la etapa complementaria y que significó el empate de Cavani, no podía obviarlo ni aunque lo hubiera querido.

Yendo a Boca y su rendimiento. Finalmente Almirón encontró equipo y esquema. Salvo algún imponderable, este será el equipo en Río de Janeiro, el mismo que jugó la serie frente a Palmeiras con la sola modificación de los laterales que hoy están jugando eliminatorias sudamericanas. Ha encontrado un medio ágil, de buena salida, el doble 9 ayuda a la presión sobre la salida del rival, el desgaste de Cavani es encomiable, al igual que el de Merentiel, los laterales suben profundo y abren la cancha, se ha logrado mucho más juego interior, y el gran interrogante pasa por la faz defensiva, en la que aparecen errores que por ahora se lamentan casi siempre con un gol en contra. 

Párrafo final para la definición por penales. Esta vez Chiquito Romero no atajó ninguno, pero el efecto psicológico de su presencia hizo que todos los rivales optaran por el tiro elevado y violento para "romperle el arco", el primero lo logró, los dos siguientes lo tiraron bien arriba del travesaño. Del otro lado, los 4 ejecutantes lo hicieron a la perfección.

Boca sigue vivo en las tres competencias. Se asoma a la gloria y el gran desafío es seguir en este camino y con los pies en la tierra. Aunque la mente de todo el Mundo Boca esté en Río de Janeiro.

6/10/23

¡Nos vamos a Río!

 Señores, Boca está en la final de la Copa Libertadores.

Señores, Boca volvió a eliminar a Palmeiras en Brasil.

Si, como en el 2000, en el 2001 y en el 2018. Por penales como en las dos primeras, por la semifinal como en las dos últimas. 

Palmeiras, el cuco de Sudamerica, el semifinalista de las últimas cuatro ediciones, bi campeón 2020-2021, el favorito de todos desde el arranque allá por abril, ya es historia y recuerdo. Boca, el Boca de Almirón lo hizo.

Se definió por penales, como cabía esperar de una serie ultra pareja. Fue luego de un 1-1 al que se llegó luego de un muy buen primer tiempo, en el que se logró la ventaja por gol de Cavani, asistencia y gran jugada de Merentiel. Luego, en el segundo tiempo, Palmeiras se vino, lógicamente, Rojo se fue expulsado, Chiquito Romero demostró que no solo es importante en las series de penales, ellos llegaron al empate con un tiro envenenado de larga distancia, lo pudieron ganar un par de veces, pero también lo pudo ganar Boca en el último minuto, cuando un Cavani (figura también) agotado por tanto despliegue no pudo definir bien un claro mano a mano.

No hizo inventos raros Almirón. Puso en cancha el mismo equipo de la ida. Un 4-4-2 firme, con mucho despliegue y con el duo uruguayo arriba. Si por algo es criticado Almirón es por los planteos y por los cambios durante el partido. Muchas veces con razón, pero otras tantas exageradamente. Por caso ayer. En el segundo tiempo con un Palmeiras  que se venía con todo optó (con razón) con incluir un central más. Eligió a Valdez por sobre Valentini, cuestión de gustos, hay que reconocer que el paraguayo jugó bien. Sacó a Merentiel, que venía jugando muy bien. Pero, ¿a quién sacaría? era o la Bestia o Cavani. Creo que fue lógico. Luego, con la expulsión de Rojo tocaba rearmar el fondo. El ingreso de Valentini era cantado. Cavani no podía salir porque era el único delantero. Tenía que ser alguien del medio. Pol y Equi estaban jugando muy bien en la contención. Quedaban Medina y Barco. Eligió sacar al Colo, si no pasábamos, hoy lo estaríamos demoliendo. Pero como repetía Miguelo Russo, "son decisiones". Y tienen que convivir con ellas.

En los penales, para que agregar algo más. Chiquito volvió a cumplir con el "pateen tranquilos que yo atajo dos". Lo mismo que dijo e hizo contra Nacional y Racing. Con un aditamento esta vez. Cavani erró el primer penal, y con un estadio en llamas, Chiquito no solo atajó en forma extraordinaria el primer penal al mejor pateador de ellos si no que también contuvo el siguiente al paraguayo Gomez, la otra figura del rival. Luego fue cuestión que aseguraran los suyos Valdez, Valentini, Figal y Pol Fernández para que el pasaje a Río de Janeiro estuviera confirmado.

El 4 de noviembre será la cita. Fluminense el rival. El Maracaná el lugar. Un mes en el que todos estaremos pendientes de los días y del más mínimo resfrío de cualquiera. Un mes, en el que Almirón tendrá un problema doble. Mantener a todo el plantel en competencia, nivelar cargas sin que pierdan ritmo y que piensen partido a partido, tanto de la Copa de la Liga como de la Copa Argentina. 

Un problema a atender, pero un problema hermoso porque sabemos lo que nos espera en el horizonte ... ¡Río, allá vamos!

1/10/23

¡Ay Almirón!

 


Tocó el clásico en medio de la serie semifinal de Libertadores. En 4 días nos jugamos el pase a la final, nadie te iba a reclamar nada, aunque nos duela horrores "entregar" el clásico y encima en casa. Mejor dicho, solo te reclamamos una cosa: coherencia.
¿Querias rotar a todos los titulares? Perfecto. Pero no pongas a Valdez y a Ramírez porque es jugar con jugadores de menos. 
Te salió bien un par de veces el poner a un lateral (Advíncula) como volante/delantero, no razones como un timbero que insiste e insiste por si se repite el número ganador e inventes a Blondel ahí, encima sin entrenarlo.
Si decidís salir con 10 "suplentes" para reservar a los "titulares" para el jueves, no puede ser que en pocos minutos del segundo tiempo, ya en desventaja, pongas a 5 de los que cuidabas cual manotazo de ahogado. Para eso hubieras hecho el camino inverso, un mix de titulares y suplentes de entrada y luego ir rotándolos en el segundo tiempo. 
Por favor, no sigas insistiendo con el 4-2-4. Si hasta ahora nunca te sirvio, ¿por qué habría de servir hoy?, encima con un rival que superpobló el mediocampo y se hizo fuerte desde ahí. 
Hiciste 3 cambios al inicio del segundo tiempo (Barco, Equi y Medina) y el equipo fue otro para mejor, pero se te ocurrio agregar a Cavani y Changuito por Campuzano y Sarachi. Bajó Barco al lateral y perdió protagonismo, el Changuito como siempre aislado en la derecha no da su mejor versión, más allá de un centro preciso y conversión de Cavani, sospechosamente anulada por milimétrico orsay. Tan milimétrico que si hubiera sido al reves el fallo hubiera sido opuesto, como en el gol de apertura que llega luego de un claro codazo a Weingadt que el árbitro (cuando no) ignora y el VAR no revisa. Y esto nos lleva a otro error que cometiste Almirón. El picanteo en la previa recordando el robo del partido de visitante no funciona para este lado. La "guardia alta" solo lo hace para uno solo. Para nosotros, no solo no funciona si no que nos volvieron a perjudicar de nuevo.
Para terminar, Jorge, te metiste solo en un laberinto. Todo este cuestionamiento llega porque no terminas de definir un esquema y un 11 básico. Cambias demasiado y terminás confundiendo y confundiéndote. Cuatro derrotas en 7 partidos del torneo local es demasiado. Te mantiene sin discusiones en tu puesto que estamos en semis de la Copa. Demás está decir que no solo para los hinchas es trascendente el partido del jueves. Vos te jugás el cargo, ni más ni menos. Ojalá seas el dt del 2024, de corazón te lo deseo.