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30/3/11

Reseña de vueltas olímpicas

   Si bien estamos lejos de aumentar la cifra (por ahora), en vísperas del 106 cumpleaños del club, es bueno hacer una pausa en el día a día y recordar los títulos que cimentaron la gloria de Boca Jrs. la institución con más títulos en la Argentina, y también a nivel mundial junto al A.C. Milan.

TORNEOS REGULARES OFICIALES ORGANIZADOS POR AFA (O ANTECESORAS)

Campeonato 1919

Campeonato 1920

Campeonato 1923

Campeonato 1924

Campeonato de Honor 1925 (otorgado por la Gira Europea)

Campeonato 1926

Campeonato 1930

Campeonato 1931

Campeonato 1934

Campeonato 1935

Campeonato 1940

Campeonato 1943

Campeonato 1944

Campeonato 1954

Campeonato 1962

Campeonato 1964

Campeonato 1965

Nacional 1969

Nacional 1970

Metropolitano 1976

Nacional 1976

Metropolitano 1981

Apertura 1992

Apertura 1998

Clausura 1999

Apertura 2000

Apertura 2003

Apertura 2005

Clausura 2006

Apertura 2008

TOTAL 30 TITULOS

TORNEOS NO REGULARES ORGANIZADOS POR AFA (O ANTECESORAS) EN 1° DIVISION

Copa Competencia 1919

Copa Carlos Ibarguren 1919

Copa Carlos Ibarguren 1923

Copa Carlos Ibarguren 1924

Copa Competencia 1925

Copa Estímulo 1926

Copa Carlos Ibarguren 1940

Copa Carlos Ibarguren 1944

Copa Competencia “George VI” 1946

Copa Argentina 1969

TOTAL 10 TITULOS

TOTAL TITULOS NACIONALES 40

TORNEOS OFICIALES ORGANIZADOS POR LA C.S.F. (SOLA O EN CONJUNTO CON OTRAS CONFEDERACIONES COMO UEFA O CONCACAF)

Copa Libertadores 1977

Copa Intercontinental 1977

Copa Libertadores 1978

Supercopa 1989

Recopa Sudamericana 1990

Copa Master 1992

Copa de Oro Sudamericana 1993

Copa Libertadores 2000

Copa Intercontinental 2000

Copa Libertadores 2001

Copa Libertadores 2003

Copa Intercontinental 2003

Copa Sudamericana 2004

Recopa Sudamericana 2005

Copa Sudamericana 2005

Recopa Sudamericana 2006

Copa Libertadores 2007

Recopa Sudamericana 2008

TOTAL 18 TITULOS

TORNEOS INTERNACIONALES OFICIALES ORGANIZADOS POR AFA Y AUF

Tie Cup Competition 1919

Copa de Honor “Cousenier” 1920

Copa Confraternidad “Escobar – Gerona” 1946

TOTAL 3 TITULOS

TOTAL TITULOS INTERNACIONALES 21

TOTAL TITULOS OFICIALES 61

FUENTE: www.historiadeboca.com.ar

en Twitter: @historiadeboca

 

14/9/10

Si parece que fue ayer……

festejos del 77
festejos del 77 1

    Hoy se cumplen 33 años de la primer Libertadores de Boca. Ya pasaron 33 años y tenés que tener más de 40 para recordar haberla visto en vivo, por tele por supuesto, en mi caso.

   Tenía 11 añitos recién cumplidos. El Boca del Toto Lorenzo empezaba a llenarse de títulos. Había sido bicampeón en el 76, ganándole la final del Nacional nada menos que a “ellos”. Y llegaba en 1977 a la segunda final de Libertadores en la historia del club. Y otra vez frente a un rival brasileño. El Santos de Pelé nos dejó con la ilusión en 1963, y ahora era el Cruzeiro, ganador de la Copa el año anterior, frente a la muchachada de la banda, más que acostumbrada a aflojar en las definitorias.

   Los recuerdos de aquellos días vienen mezclados con lo que uno después ha leído. Recuerdo que se ganó el partido de ida, veo como si fuera ayer al inolvidable Minguito preparando los festejos desde la mesa de Polémica en el Bar, me acuerdo la puñalada de Nelinho cuando faltaba poco para terminar el partido de vuelta, y recuerdo casi todo los que pasó hace hoy 33 años.

   Nos preparamos con mi viejo frente al viejo tele blanco y negro, a lámparas y con antena bien alta en el techo. La transmisión vino por el Canal 8 de Mar del Plata, hoy por hoy una repetidora más de Telefe. Vi todo el partido aferrado a un banderín como cábala (por esos tiempos tener una camiseta era un lujo impensado). Recuerdo la neblina de Montevideo, las dificultades para identificar a los jugadores, a Boca con camiseta blanca. Recuerdo el dominio marcado y la imposibilidad de meterla, los minutos que corrían y el alargue que llegaba inexorable. Y tampoco pudimos en el alargue y se vinieron los penales.

   A esa altura ya no había uñas para comer, ni mías ni de mi viejo. Y estábamos calladitos, tensos. Ahí va  Mouzo (todavía no era el León, pero estaba en camino) y la pelota da en el palo, desazón, puteada de mi viejo, y el árbitro lo hace patear de nuevo. Alivio cuando entra. Se van sucediendo los pateadores de uno y otro lado, invariablemente la pelota entra y entra. Se viene el último penal de la serie de 5. Un tal Vanderley toma carrera, llega a la pelota, el Loco, el inigualable Loco, comienza a escribir su leyenda volando hacia su izquierda, saca la pelota hacia un costado e inicia el festejo enloquecido de todos. Inolvidable el abrazo que nos dimos con el viejo, de los más grandes de la vida, voló el banderín, saltaban las lágrimas y los gritos. La pantalla nos mostraba a todos los que empezaban a ser ídolos eternos en la historia del club. El Loco Gatti, Pancho Sá, Mouzo, el Heber Mastrángelo, Feldman, Salinas, el Chapa Suñé, el Tano Pernía, el Chino Benítez, Marito Zanabria, y obvio, el Gran Toto Lorenzo.

   Ya pasaron 33 años, luego vendría la Intercontinental en Alemania, la segunda Libertadores con goleada al Cali en la Bombonera, pero el camino se inició en la fría noche neblinosa de Montevideo, el 14 de septiembre de 1977…..Éramos tan jóvenes y tan felices…….

5/2/10

Feliz cumple, ¡¡¡MAESTRO!!!

   Hoy cumple un siglo de vida una de las mayores glorias de Boca Juniors. Hoy es el cumpleaños de “Cañoncito Varallo”, el segundo mayor goleador de la historia profesional del club, y que durante 70 años fue el máximo artillero.

   Así lo recuerda hoy Cancha Llena:

Era muy chico cuando le regalaron una pelota de goma. La acomodó, le pegó con alma y vida contra la pared y la reventó. Cuenta Francisco Antonio "Pancho" Varallo que ese día lloró sin consuelo. Que no entendía qué pudo haber pasado ni porqué eso le sucedió a él. Como un extraño capricho del destino, el tiempo le trajo, y de sobra, las respuestas. Aquel pibe se convertiría en una leyenda viviente, que sintió siempre el fútbol a flor de piel y que varias veces lo comulgó hasta las lágrimas, tanto como para resistir desleales golpes en un potrero de La Plata como para encarar, a los 20 años, la final de un Mundial, el primero de la historia, en 1930. 

Varallo cumple hoy cien años. Su apellido está ligado a muchos hitos más allá de su edad y sirven para vincular de modo atemporal y para siempre el amateurismo con el profesionalismo en nuestro país. Fue parte del único título oficial que Gimnasia tiene en su historial (1929), fue tricampeón con Boca (1931/34/35), ganó una Copa América con el seleccionado (1937) y es, desde hace varios años, el único sobreviviente del partido decisivo del Mundial de Uruguay 1930. Antes y después, el gol. Siempre el gol, del que se hizo amigo cuando despuntaba el vicio de complicar a los arqueros en el club 12 de Octubre, en su querido barrio Los Hornos. 

Su calidad y potencia no pasó desapercibida y en 1927 ya formaba parte del plantel de Gimnasia, donde empezó a hacerse conocida su personalidad ganadora, el dominio de pelota aprendido en campitos raleados de césped y sobre todo, su pegada, la que nunca se demoraba cuando el arco oponente estaba a una distancia prudente y el perfil para sacar el disparo no podía mejorarse. El título del 29, acompañado por figuras como Scarpone, Digiano, Minella y Santillán, revalorizó su figura. Aunque su humildad encarrilaba sus declaraciones a la frase "mis compañeros me hacen sencilla la llegada al gol", era evidente que su dinámica y sus ganas de convertir lo erigieron en un artillero por excelencia, tan implacable que a todas luces se ganó con justicia el apodo de "Cañoncito". 

Siempre respetó a los arqueros rivales, a quienes paradójicamente amargaba una y otra vez, y entre quienes rescató siempre a Juan Botasso, "porque supo atajarme goles cantados", según solía confesar. 

En 1930 no esperaba formar parte del Mundial, pues era muy joven. Sin embargo, Mario Sureda, delegado de Gimnasia, confió en él y lo propuso ante los miembros de la Asociación, que eran quienes por entonces elegían a los jugadores. Así apareció en el equipo que viajó a la otra orilla del Río de la Plata para defender los prestigios albicelestes. Allí, la Argentina avanzó a paso firme, pero una patada del chileno Subiabre tuvo su efecto en Varallo, que no pudo jugar la semifinal ante los Estados Unidos. Retornó con poca fortuna en la controvertida final (ganó Uruguay 4 a 2), ya que en pleno cotejo se resintió de aquel golpe y no rindió ni por asomo como de él se esperaba. 

A su regreso, no obstante, lo esperaban buenas nuevas. Vélez lo pidió como refuerzo para una gira americana, que fue tan exitosa para Pancho (hizo 20 goles en 27 partidos), que Boca lo hizo suyo justo cuando el profesionalismo empezaba a marcar nuevas pautas. En el conjunto xeneize, con 181 conquistas en 210 partidos, fue durante varias décadas el mayor goleador de la entidad en la etapa profesional y su apellido volvió a estar en boca de todos a medida que Martín Palermo iba acercándose a su marca, la que terminaría quebrando setenta años después. 

Profesor de educación física, transportista de escolares y hasta representante de una firma licorera, a Varallo no le faltó actividad cuando dejó el deporte que tanto amó. Las cosas tampoco cambiaron mucho y aquel crack siguió siendo el mismo vecino amigo de toda la gente de La Plata. Allí permanece Pancho, en su querida ciudad natal. La misma que lo recibió el 5 de febrero de 1910 para empezar a escribir una historia de redes perforadas y emociones fuertes. Una historia en la que quizá no esté el "gol del siglo", pero que hoy celebra -qué duda cabe- el siglo del gol. 

28/11/09

¿Te acordás?….

HACE 9 AÑOS….

martin al real
campeones20del20mundo7st

…SI PARECE QUE FUE

AYER…

23/10/09

25/10/1997 Hace ya 12 años, faltando 2 días

   Por la décima fecha del Apertura 2009, el 25 de octubre, Boca se presentará como visitante para enfrentar a su eterno rival. A lo largo de más de 100 años de enfrentamientos, en este misma fecha ambos rivales se enfrentaron tres veces, siempre con Boca en condición de visitante (1914, 1997 y 1998). Dos fueron empates en cero (1914, en Ferro, y 1998). La restante fue victoria Xeneize, pero además fue un partido que reunió muchos condimentos extras para nuestra historia reciente.

   El 25 de octubre de 1997, Boca, dirigido por Hector Veira, marchaba a 1 punto de su rival y lo visitaba por la fecha 10 del Apertura de ese año (misma fecha que ahora). Ese día Boca formó con: Córdoba, Vivas, Bermúdez, Fabbri, Arruabarrena, Toresani, Cagna, Solano, Maradona, Latorre y Palermo.

   Boca perdía el primer tiempo 1-0 merced al gol de Berti y al comenzar el segundo tiempo, el Bambino dispondría un cambio histórico. La salida de Diego Maradona y el ingreso por él, de Juan Román Riquelme. Todo un símbolo del recambio histórico que se venía. Nadie lo sabía en aquel momento, pero ese primer tiempo significó el último partido como futbolista profesional de Diego Armando Maradona, el mejor de la historia.

 

Ultimopartido4

   A poco de comenzar el segundo tiempo, Toresani, ratificando una vez más la ley de los ex marcó el empate transitorio. Veinte minutos más tarde y en medio de una lluvia imponente que se abatía sobre el estadio, un todavía mirado de reojo por todos, Martín Palermo, le marca el primer gol al eterno rival con la camiseta bostera.

martin a river 1997

   Fue 2-1 final. Fue el último partido del Diego. Fue el recambio simbólico de una época cuando lo reemplazó Román. Fue el comienzo del idilio con Martín. Fue justo 12 años antes de este partido.

9/7/09

¿Crisis?…..¡¡Eran las de antes!!!

   Según publicó ayer el sitio Cancha Llena, se cumplieron 25 años de un hecho que quedó grabado a fuego en la historia negra de nuestro club. El día que por falta de camisetas suplentes, enfrentando a Atlanta, hubo que poner en uso camisetas blancas, a las que se les pintaron los números con fibra, la cual con la llovizna que caía y el sudor de los jugadores, se fue corriendo, terminando el primer tiempo con los números completamente borrados. Un papelón histórico que se sumó a muchos otros acontecieron ese año, y que muy bien se relatan en la nota, acá.

   El tema a analizar sería como se llegó a esta situación. Y se llegó a través de un proceso cuyo inicio  se puede ubicar a fines de la década de 1970 y que estuvo enmarcada en la traumática situación económica que vivía el país.

   En 1979, luego de perder la final de la Copa Libertadores, frente a Olimpia de Paraguay, se terminaba el ciclo del Toto Lorenzo, que nos había proyectado internacionalmente merced a la conquista de las 2 primeras Libertadores y la primera Intercontinental de la historia del club. Y como todo ciclo exitoso que se acaba, las secuelas son graves.

   Un plantel desgastado futbolísticamente, veterano por demás, se conjugaba con una presidencia como la de Alberto J. Armando, que ya llevaba más de dos decenas de años, y se encontraba por entonces en un  lógico proceso de progresivo agotamiento.

   Dirigido por un histórico como Antonio Ubaldo Rattin, el Boca 1980, termina último la primera rueda del Metropolitano, con el fantasma del descenso rondando, si bien se recupera en la segunda rueda. Sobre fin de ese año, se produce el recambio dirigencial. Llega a la presidencia el empresario Martín Benito Noel. Y con él, lo que parece una renovación que reverdecerá al club.

   Eran los tiempos de la “plata dulce”, del “deme dos”, del dólar muy barato. Y en consonancia con esa época de gastos suntuosos, comienzan a llegar los refuerzos lujosos. Miguel Brindisi, Osvaldo “Pichi” Escudero, Marcelo Trobbiani, Ariel Krasowski, Carlos Morete,entre otros, y la figura dorada, pretendida nada menos que por el Barcelona, Diego Armando Maradona. No podía el país soportar por mucho tiempo esa situación, no podía tampoco hacerlo el club.

   Todo se empezó a derrumbar en 1982. Estalló la tablita financiera, el dólar más que duplicó su valor, ocurrió el desastre de Malvinas, el gobierno militar inició su derrumbe inexorable y el club comenzó a acelerar rumbo al abismo. Diego partió a su destino catalán, y los campeones del ´81, poco a poco se fueron marchando. En el ´82, las campañas fueron aceptables. En el ´83 la crisis dirigencial y la falta de dinero eran indisimulables. Las huelgas de futbolistas cada vez más frecuentes. Encima en ese año, una bengala arrojada desde la tribuna de Casa Amarilla, cruza todo el estadio, y mata a un hincha de Racing, Basile su apellido, que estaba en la del Riachuelo. Todas las miradas se dirigen hacia el estadio y su seguridad. Clausura por el incidente. Revisiones que detectan fallas en las estructuras y el mantenimiento. Más clausuras. Habilitaciones parciales. El club llega a 1984 envuelto en una crisis total. Deambula por distintos estadios para hacer de local. Racing, Ferro, Gimnasia L.P. y hasta la heladera de Nuñez, para hacer de locales de…..ellos. Increíble lo bajo que estábamos cayendo. El equipo se reforzaba con jugadores libre, pues no había dinero, ni jugadores propios que interesaran a muchos.

   Justamente, del 08-07-1984, es esta foto, la de las camisetas blancas y los números hechos con fibra, contra Atlanta.

boca 84 Arriba: Dos Santos, Walter Medina, Franco, Rubén Manfredi, Jorge Latorre y Denny Ramírez. Abajo: Tuta Torres, Vales, Fabián Peruchena, Tessone y Fornés

   La verdad hay que peinar canas, tener muuuucha memoria y ser un obsesivo para recordar a más de tres de estos muchachos. Evidentemente son pibes de las inferiores que fueron titulares por alguna huelga por falta de pago a los mayores. Pero esto fue demasiado habitual por aquellos días.

    Finalmente en 1985, con el club intervenido por la justicia, se hacen cargo de la institución Antonio Alegre y Carlos Heller. Alegre era por entonces un importante empresario de la construcción, con sólidos contactos con el gobierno de Raúl Alfonsín. A poco de llegar solicitan la convocatoria de acreedores, como paso duro pero necesario para comenzar a sanear las finanzas y se concentran sobre todo en la reapertura de la Bombonera, cosa que consiguen al poco tiempo. De a poco se comienzan a formar equipos más competitivos. Ya en el 86 se consigue ganar la liguilla pre libertadores con lo que volvimos al torneo continental. Se peleó hasta el final el Torneo 86-87 y el 88-89. A partir de 1989, con la Supercopa empezaron de a poco a llegar los campeonatos. Algún día habrá que poner en su justo relieve a la administración que durante 10 años, con luces y sombras, realizaron Alegre-Heller. Sobre todo porque lograron evitar el derrumbe institucional y sentaron las bases sobre las que se sustentó la década dorada de Mauricio Macri.

   Todo este largo post, viene a consecuencia de que ahora se habla insistentemente de crisis económica en Boca, que el pasivo es de tantos millones, que las deudas son de tanto, que hay que bajar los contratos, que no se pueden traer todos los jugadores que quisiéramos, que para comprar hay que vender primero, que esto que lo otro. Que hay problemas es innegable. Estamos en Argentina, así que tener problemas económicos es lo normal. El mundo no es precisamente un lecho de rosas tampoco. Que se podría haber administrado de tal o cual manera y que de esa manera el impacto sería menor, seguramente es opinable. Pero cuando tanto se habla de esto, es bueno parar un poquito la pelota, mirar hacia atrás, hacia hace 25 años (si 20 años no es nada, como cantaba Gardel, esto es apenas poquito), para poner las cosas en su justo término, no enloquecernos y seguir mirando al futuro con sereno optimismo, porque seguramente la dirigencia también recuerda esto y sabrá evitar los errores que condujeron a aquella debacle.

25/6/09

Ya pasaron 31 años…..

   El 25 de junio de 1978, fue un día frio y nublado en la costa de la provincia de Buenos Aires. Lo recuerdo muy bien. Como recuerdo la reunión familiar frente al televisor, blanco y negro, obvio, a lámpara, conectado a la antena alta que se erguía enhiesta en el techo de chapas de fibrocemento. El booster limpio aseguraba una buena recepción de la imagen del canal 8 de Mar del Plata. A las 15 hs. la Selección Argentina enfrentaba a Holanda en la final de la Copa del Mundo.

   El gobierno del Proceso, aún se vivía como algo lejano a los 11 años. Las atrocidades que se cometían en esos mismos momentos nos eran desconocidas. Solo importaba que después de ese partido nos podíamos llamar los campeones del mundo. ¿Sabés lo que eso significaba para un pibe de esa edad?. Los jugadores parecían titanes o héroes. Y ahí estaban, Fillol, Olguín, Galván, Passarella, Tarantini, Ardiles, Gallego, Ortiz, Kempes, Luque, Bertoni.

   Y a los 38 minutos el grito loco por el gol de Kempes, y a cortar clavos mientras se nos venía Holanda. La puñalada del empate de Naninga, es que faltaba poco y nada. El corazón que se paraliza, cuando en la última jugada del partido la devuelve el palo, con Fillol vencido. Y el alargue. Y los nervios. Y los primeros quince que se consumen y justo antes de terminar Kempes, el héroe, desnivela. Y cuando nos preparábamos a sufrir de nuevo, Bertoni sentencia todo. Y es 3-1. Y es locura, en el estadio y en todo el país. Y fue sentirnos todos, un poco, los mejores del mundo.

   Ya pasarían los años y con ellos la conciencia de como la política manipuló un sentimiento tan puro como el de los hinchas, y entendería las atrocidades que se escondieron durante, antes y después del mundial, y los negociados y las dudas eternas en el 6-1 sobre Perú en la semifinal. Todo eso llegaría después, pero ese día, ese día, realmente nos creímos los mejores……y ya pasaron 31 años….

17/4/09

Faltan 2 días, ¿te acordás del 24-05-2000?

Tapa clarin boca 3-0 river libertadores 2000 Tapa ole boca 3-0 river libertadores 2000

    Si, de este seguro que te acordás y con lujo de detalles. Si parece que fue ayer nomás. Es más, se puede decir que la década dorada que estamos transitando, comenzó o al menos tuvo su punto de despegue en este partido.

   Cuartos de final de la Copa Libertadores de 2000. Carlos Bianchi, nuestro técnico, había anticipado desde el comienzo, que esta sería nuestra prioridad. Y el recorrido había querido que en cuartos de final nos topáramos con ellos.

   El 17 de mayo del 2000 se jugó el partido de ida en Núñez, con ajustado triunfo local por 2-1. La serie quedaba abierta para la revancha del 24 de mayo.

   Fue una semana de tensiones varias, las entradas volaron, nadie se quería quedar afuera. Las declaraciones, sobre todo de los ganadores del primer partido estuvieron a la orden del día. Destilaban triunfalismo, como si todo ya estuviera definido. Encima, en el hecho más recordado de esa previa, el jueves anterior al partido, Bianchi anuncia que posiblemente en el banco de Boca, estará sentado Martín Palermo. Martín se estaba restableciendo de una rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha ocurrida seis meses antes. Se suponía que por lo menos le faltaban 2 meses de recuperación y que el dicho de Bianchi solo era una declaración más como para aumentar la tensión. Gallego, el técnico rival, le contestó en una antológica conferencia de prensa al día siguiente "....y, si ellos lo ponen a Palermo, no hay problema, yo lo llamo a Enzo...", en referencia a Francéscoli, último gran ídolo de ellos, retirado tres años antes de la práctica activa. El tema es que Martín jugó y hasta el día de hoy, el Tolo se arrepiente de esa declaración. Hace un par de años, dirigiendo en México, y antes de una final, hizo un mea culpa, diciendo "...yo ya aprendí a no hablar antes de los partidos...."

   La tensión de la previa se trasladó al campo de juego, y el primer tiempo se consumió entre prevenciones y nervios. El estadio era una caldera, y con ese empate transitorio, ellos se clasificaban.

   Pero todo cambió en el segundo tiempo. El dominio local se hizo más ostensible y a los 14´un centro pasado de Román por detrás de la defensa rival, encuentra al Chelo Delgado entrando solo, le pega defectuosamente, pero lo pelota, ingresa mansa, para abrir el marcador y mandar la serie, en ese momento a penales.

   Minutos más tarde, el gran golpe psicológico del partido, ingresa Martín Palermo en medio de una apoteótica ovación, pocas veces vista en un estadio acostumbrado a grandes festejos. La excitación de las tribunas se trasladó a la cancha y a los bancos. No solo fue el impulso definitivo para que Boca se lanzara a definir la serie, sino que el rival, quizás inconscientemente se retrasó veinte metros en el terreno, pasando a defender la posibilidad de definir por penales. Encima el técnico visitante, saca a su mejor jugador Aimar y lo reemplaza por un defensor. El estigma de haber "arrugado" lo perseguirá por años.

   Y si el visitante buscaba desesperadamente aferrarse a los penales, curiosamente un penal es el que los saca de la Copa. A los 38´un veloz ingreso de Sebastián Battaglia (que minutos antes había reemplazado a Gustavo Barros Schelotto) al área, tras pase en cortada de Román, culmina en foul de Yepes, penal, que Riquelme transforma en gol y locura.

   Locura de un estadio que festejaba y locura del equipo visitante que no tenía con que salir a torcer la historia y sin embargo debía hacerlo. Fueron minutos inolvidables. Se va expulsado Lombardi, por patada a Riquelme. Román deja en ridículo a Yepes, con uno de los caños más recordados de la década. Y el broche final, en tiempo de descuento, Martín, disminuido físicamente, a todas luces sin condiciones físicas para jugar, toma la pelota en el área rival, de espalda al arco, se da vuelta, se hamaca para poder dominarla, la defensa rival, parece hipnotizada y solo atina a seguir sus movimientos, y finalmente, de zurda, la coloca suave al primer palo, haciendo estéril la estirada de Bonano.

   Y ahí si final del partido. Locura, festejos en todos lados, lágrimas del goleador, de los que lo rodeaban, su abrazo con el médico. El pase a semifinales. La eliminación del rival más odiado.

   Boca siguió su camino, eliminando en semis a América de México, y ganando la final en el Morumbí de San Pablo ante el campeón Palmeiras, coronándose campeón de la Libertadores después de 22 años e iniciando un dominio en América que se extiende hasta hoy con 4 Libertadores ganadas en 8 años.

16/4/09

Faltan 3 días, ¿te acordás del 27-02-1991?

   El miércoles 27 de febrero de 1991, los dos archirivales del fútbol argentino iniciaban su participación en la Copa Libertadores de América, en el grupo que integraban junto a los equipos bolivianos Bolívar y Oriente Petrolero.

   En esos momentos solo dos equipos representaban a cada país en la Copa, integraban un grupo de 4 junto a los de otro país, y se clasificaban los dos primeros, para comenzar la eliminación directa a partir de octavos de final.

   Boca estrenaba la dirección técnica del uruguayo Oscar Washington Tabárez, y venía de realizar una buena pretemporada de verano, donde comenzaba a brillar con luz propia una dupla que daría que hablar en ese semestre, Diego Latorre - Gabriel Batistuta.

   Sin embargo la calurosa noche de la Bombonera, repleta como en sus mejores galas, comenzó de la peor manera imaginable.

    Rápidamente, a los 9´ el visitante se puso en ventaja con gol de Borrelli, para 2 minutos después estirar la ventaja con gol de Zapata. 0-2 que parecía lapidario apenas comenzado el encuentro. Boca se lanza como puede a un ataque sostenido, que da frutos a los 28´con el descuento logrado por Latorre. Parecía que se podía, renacían las esperanzas, pero 3 minutos más tarde nuevamente Borrelli, de penal, coloca el 1-3 que a esa altura parecía sentenciar el pleito. Pero un minuto más tarde ocurre un hecho que resultará fundamental para el posterior desarrollo del partido, es expulsado Astrada, figura del mediocampo visitante. Así termina el primer tiempo, cuando había que ser muy optimista para prever lo que pasaría luego....

   Desde el comienzo del segundo tiempo, Boca se lanza a un ataque arrollador para intentar torcer el rumbo de la historia que parecía escrita y sellada. Y tiene un primer premio a los 11´, cuando en un corner ejecutado por Latorre desde la izquierda del ataque, un preciso cabezazo de Blas Giunta (te acordás...Giunta Giunta Giunta, huevo huevo huevo), significa el 2-3 y el partido que vuelve a estar alcanzable. Sin embargo deben pasar otros quince minutos de ataque sostenido, para que a los 26´, Victor Hugo Marchesini (segundo marcador central), en una inolvidable corrida por la izquierda, partiendo de su propio campo, ingresa al área rival, y cuando todo el estadio espera el centro o pase al corazón del área, define fuerte al primer palo decretando el 3-3. Histórica remontada, locura total. Locura que se queda corta con la que acontece a 3 minutos del final, cuando en un rápido y contundente contragolpe, se combinan Latorre en la salida, Batistuta, en la media puntada, centro de este, y Diego Latorre, con una media tijera, entrando al área chica, define un partido increíble 4-3 inolvidable. El triunfo que marcó el comienzo de una paternidad que salvo algunos pequeños lapsos pasajeros se mantiene hasta hoy.

   En la segunda rueda del grupo, y en cancha de ellos, también fue triunfo nuestro por 2-0, y en la última fecha, el empate en la Bombonera, frente a Oriente Petrolero, 0-0, derivó en la vergonzosa eliminación de la gente de Nuñez, en la primera rueda (¿te acordás, ellos seguro que no lo olvidan?), aunque con el tiempo lograron superar sus propias marcas vergonzantes.

   Boca llegó en esa Copa hasta semifinales cuando fuimos eliminados por Colo Colo, cayendo en Chile 1-3 en el recordado partido en que los jugadores fueron golpeados por particulares, reprimidos por la policía, mordido Navarro Montoya por un perro policial, y el árbitro, luego de todo esto hizo continuar el partido como si nada.

15/4/09

Faltan 4 días, ¿te acordás del 07-03-1982?

   Empezaba el año 1982, año inolvidable para los argentinos y no precisamente por el fútbol. En marzo se estaba disputando el Torneo Nacional, pues al jugarse en junio-julio el Mundial de España, se había alterado el orden de los campeonatos locales, pues al ser el Nacional más corto, se disputó en primer lugar.

   La selección se aprestaba para revalidar el título conseguido cuatro años antes en nuestro país. El técnico del seleccionado, César Luis Menotti, había dispuesto la concentración para el trabajo exclusivo con el seleccionado de todo el plantel durante los tres meses previos al torneo. Solo el respaldo irrestricto del poder gubernamental de entonces hizo posible que semejante concentración, inimaginable hoy por hoy se pudiera llevar a cabo.

  Gran parte de los titulares de nuestro eterno rival estaban en el plantel seleccionado, por lo que llegaron netamente disminuidos. Pero, Boca, no le iba en zaga. Habían empezado los problemas económicos. Se comenzaba a desmantelar el plantel campeón de 1981. Maradona ya había sido adquirido por el Barcelona. La economía del club se deterioraría a pasos agigantados, y dos años más tarde se estaría al borde de la tan temida quiebra, que hubiera significado la desaparición lisa y llana. Pese a todo el plantel era competitivo y esa tarde se presentó una formación, de la que seguro, muchos nombres te resultarán absolutamente desconocidos. Ahí va: Gatti; Lúquez, Mouzo, Ruggieri y Córdoba; Benitez, Pasucci, Zanabria, Quiróz; Gareca y Matuszyck. Ingresando después, Iturrieta por Benítez y Giachello por Matuszyck.

   Si por lo general los clásicos suelen ser partidos, trabados, anodinos, excentos de buen juego y emociones, este sin dudas, resultó una agradable excepción (al menos para nosotros).

   Se disputó en una soleada y calurosa tarde de domingo, sin televisación en directo, con un estadio de Nuñez, sin completarse, por lo antedicho sobre la falta de muchos habituales titulares y porque no se atravesaba un buen momento económico en el país, los meses por venir serían aún peores, como tantas otras veces.

   Inesperadamente el local se puso en ventaja a los 4 minutos de juego por intermedio de Tévez (no confundir con Carlitos ni ningún antepasado). Parecía que se venía la noche y se producía uno de esos clásicos que se llevaba el más débil. Pero empezaron a suceder "cositas". A los 12´empató Ruggeri, si, Oscar Alfredo, él mismo, cuando todavía jugaba en un equipo grande. A los 30´el Tigre Gareca, otro que también todavía jugaba en un grande, convirtió un golazo de antología desde afuera del área, clavándola en el segundo ángulo. Y en el segundo tiempo, el festival de emociones. A los 8´ Cacho Córdoba pone el tercero, a los 11´Montes, el arquero rival, le contiene un penal a Córdoba, que toma el rebote y convierte el cuarto gol. A la media hora, nuevamente se anota Gareca para convertir el quinto y en el último minuto, García, lateral izquierdo del local, marra un tiro penal.

   Fue un 5-1 lapidario, que no significó nada especial en un torneo que para Boca terminó sin pena ni gloria. Pero el recuerdo se justifica porque fue la mayor goleada obtenida como visitantes, la segunda mayor que obtuvimos en el historial profesional, junta al 5-1 del Campeonato de 1959, y porque es la última vez, hasta ahora, que cualquiera de los dos rivales consigue marcar 5 goles.

   

14/4/09

Faltan 5 días, ¿te acordás del 10-04-1981?

diego el 3-0 a las gallinas

    Faltan 5 días para un nuevo Superclásico, EL partido que queremos ganar, como sea y por lo que sea. Trataremos de recordar 4 partidos que nos quedaron grabados en las retinas y que, al menos, para el que escribe son inolvidables.

   Se comenzaba a disputar la décima fecha del Metropolitano de 1981, Boca, puntero invicto del campeonato, recibía a su eterno rival en la Bombonera. Era noche de viernes, el partido fue televisado a todo el país. Por canal abierto, obvio, el videocable no existía y los tv. color eran una rareza todavía.

   Boca era el equipo a vencer, el equipo estrella del campeonato, se había reforzado nada menos que con Diego Maradona, la gran figura que comenzaba a surgir por entonces. Pero además habían llegado, Brindisi, Escudero, que venía de ser campeón mundial juvenil en 1979, el uruguayo Krasowski, el legendario Morete, veterano por entonces, Marcelo Trobbiani, volviendo al club que lo vio nacer, etc. Del otro lado, además de la habitual por entonces constelación de "estrellas" que solían presentar (Fillol, Merlo, Passarella, Tarantini, etc.), brillaba rutilante, la reciente incorporación, Mario Alberto Kempes, goleador y figura de la Argentina campeona del mundo en 1978.

   El plato estaba servido, con todos los condimentos como para que se viviera un partidazo. Si algo faltaba para agregar dramatismo era la lluvia. Y la lluvia llegó, con fuerza y constancia durante todo el partido.

   Partido duro, áspero, con mucho en juego, a lo que ayudaba un campo de juego resbalozo y empapado. Un primer tiempo con dientes apretados, mucha marca, muchos golpes y mala intención. A los 23 ´ se va expulsado Merlo. A los 25 el Pichi Escudero. Los 2 con diez y no se calmaron. Si podés ver el video del partido, es digno de detenerse en la patada, que sobre la izquierda del ataque de Boca, le pega Passarella a Maradona, casi al final del primer tiempo. Hoy es roja directa y al menos dos fechas de suspensión. En aquel momento solo amarilla, y gracias. Otros tiempos, otro fútbol. El primer tiempo, entre marca y patadas pasó sin penas ni glorias. Pero lo mejor estaba por venir.

   En el comienzo del segundo tiempo, y en una ráfaga de fútbol y goles inolvidables, Boca liquidó el pleito. A los diez minutos y cuando parecía que todo era una continuidad de lo ya visto en la primera etapa, Miguelito Brindisi define a un costado de Fillol y marca el primero. Cinco minutos después, letal contragolpe de Diego, deja dos rivales en el camino, se banca el trancazo del tercero, define sobre la salida de Fillol, este cubre el remate con su cuerpo al borde del área grande, la pelota deriva hacia su izquierda, por donde viene Brindisi acompañando la jugada, y coloca la pelota, arriba, haciendo estéril cualquier defensa del Pato. Siete minutos después, la jugada cumbre, inolvidable. Centro sobre nuestra área, la pelota sale rebotada hacia el lateral izquierda, donde la toma Cacho Córdoba, que inicia una escalada que lo lleva, en diagonal a atravesar toda la cancha, para llegar al área rival como si fuera un puntero derecho, habiendo dejado en el camino a los rivales que se le cruzaron, tira un centro suave, al borde del área chica, donde la recibe Diego, que cual torero en medio de la faena, esquiva primero a Fillol, quien gateando vuelve a ser esquivado, y luego a Tarantini, que sobre la línea intenta una última, desesperada y estéril defensa. La madre de todos los golazos. Uno de los que más grité en mi vida.

   Fue 3-0. Fue una bisagra en el campeonato, que nos vería ganarlo por un punto sobre el Ferro de Griguol. Fue histórico. Fue inolvidable.

19/11/08

Numeritos vs. San Martín Tuc. (y un par de recuerdos)

                                                                escudo_boca_estrelas                            escudo san martin tucuman

 Se viene la fecha 16 y el fixture nos marca el viaje de Boca a la provincia de Tucumán para visitar a San Martín.

   Los numeritos de cada semana:

Jugados:                9 partidos

Boca ganó:           6 (18 goles)

San Martín ganó: 2 (10 goles)

                               1 empate

En Tucumán

Jugados:                4 partidos

Boca ganó:            3 (7 goles)

San Martín ganó: 1 (2 goles) único triunfo en 1968

                               no empataron

En la Bombonera

Jugados:                  5 partidos

Boca ganó:             3 (11 goles)

San Martín ganó: 1 (8 goles)

                               1 empate

  Tenemos pocos enfrentamientos contra San Martín en el historial, solo 9, pero dos de ellos son realmente inolvidables.

   Si ya peinás algunas canitas, o sea que naciste antes de 1975, no te podés olvidar de una tarde de 1988, más exactamente un 20 de noviembre. Casualmente se están cumpliendo 20 años de ese día, cuando en la mismísima Bombonera, los tucumanos nos pegaron un baile descomunal y nos ganaron por ¡¡¡ 1-6!!! con una inolvidable actuación de Antonio Vidal González autor de 3 goles y de la actuación soñada de su vida.

    Si andás por los 30 años de vida y te nombran a San Martín de Tucumán, si o si tu mente tiene que volar al 20 de diciembre de 1992. Tarde cálida, Bombonera a reventar, última fecha del Apertura ´92, once largos años sin vueltas olímpicas a nivel local, 2 puntos de ventaja sobre "ellos"  (vos sabes de quien hablo), toda la expectativa, el baldazo de hielo a los ´19 minutos con el gol de Solbes, nervios, angustia, entretiempo interminable, y a los ´2 del s.t. Benetti que encara, la defensa que se abre, gol, golazo, explosión, alivio, un segundo tiempo muy aburrido para el neutral, interminable para nosotros, el final, el deshago, la vuelta tan anhelada, el Beto Márcico subido a los más alto del alambrado y cayéndose con alambre y todo..... imágenes inolvidable por el resto de la vida.... El primer título que viví sin mi viejo....

   Pero estamos en 2008, estamos segundos a 1 punto de San Lorenzo y Tigre, faltan 4 fechas y no hay más margen para el error. Si o si hay que ganar lo que falta y esperar. Encima tenemos un hospital ambulante encima y problemas varios. Paletta out hasta avanzado el año que viene. Morel, Cáceres y Vargas en duda grande para el domingo. Viatri de mal en peor, jugando feo y con problemas judiciales. Panorama complicado, pero los que entren tendrán que dejar algo más que sangre y sudor, más que nunca, CORAZON Y PASES CORTOS

11/10/08

02 de Agosto de 1981


Una formación de Boca Jrs. Campeón Metropolitano 1981. Mouzo, A. Alves, Pernia,

Gatti,Brindisi y Cordoba,Escudero, Maradona,Perotti,Quiroz y Pasucci

En un blog dedicado a Boca Juniors invocar el año 1981 remite instantáneamente a Diego A. Maradona y Miguel A. Brindisi. El Boca de Marzolini que se alzó con el Metropolitano de ese año. Pero me tomo la licencia de evocar en este primer post del recuerdo a otra gran figura del Boca de fines de los ´70 y principios de los ´80. Mi ídolo en aquella temprana juventud. Hugo Osmar Perotti. Y si bien su aparición fulgurante fue en el equipo del Toto, en 1978, con el punto culminante de dos goles al Deportivo Cali en la revancha por la final de Libertadores ´78 (4-0), me permito evocarlo en la parte final del Metro ´81.


Si bien no fue su mejor campeonato, perseguido por las lesiones que pusieron un temprano fin a su carrera, tuvo un papel trascendente en la parte final del torneo que finalmente ganaría el Xeneize. Fue un campeonato que al final de la primera rueda parecía de fácil obtención y que se fue complicando a medida que avanzaba la segunda rueda. Empates consecutivos ante Independiente, river, Vélez y Argentinos Jrs. posibilitaron al Ferro de Griguol alcanzar a Boca en la cima del torneo. Encima la solidez del equipo verde pasaba por su mejor momento y su arquero, Barisio, se encaminaba hacia el record de mantener la valla invicta en la primera división del fútbol argentino. Con los dos equipos empatados en el primer puesto, el 19 de julio de 1981, Boca, en la Bombonera, y con el retorno del Gran Hugo Gatti luego de muchos meses sin jugar, recibía a Estudiantes de L.P. Y en un tenso clima, recién sobre el final del partido, una genialidad del Loco saliendo del arco, gambeteando rivales hasta pasar la mitad de la cancha, posibilita la corrida de Perotti y la definición del partido. La punta seguía igualada.


Una semana más tarde, en Santa Fe, Boca visitó a Colón, el colista del torneo, y en un partido más que accidentado, cuando Boca ganaba 2-0 y contaba con un penal a favor, el equipo santafecino se retiró de la cancha faltando 15´para el final. Y en ese mismo momento las radios traían la noticia de un hecho fundamental para la definición del torneo. Humberto Bravo, delantero de Talleres de Cba., vencía a Barisio, dejaba el record de valla invicta en 931 minutos y empataba el partido contra Ferro en Caballito. Boca volvía a ser el único puntero del campeonato y la semana siguiente se enfrentaban ambos en el Templo del Fútbol, a 3 fechas de finalizar el torneo.


El 2 de agosto de 1981, domingo lluvioso, el día que Frank Sinatra llegaba para cantar por única vez en su carrera en Buenos Aires, se produjo el gran choque del campeonato. La Bombonera estuvo repleta. El clima fue tenso durante todo el partido. Se jugaban mucho los dos. Me recuerdo comiéndome las uñas durante todo el encuentro en el living de mi casa, pegados a la radio con mi viejo y el relato de Víctor Hugo Morales por Mitre. Pasó el primer tiempo, avanzaba el segundo y sobre los 30 minutos, una genialidad del Diego, pase en cortada para Perotti, la corrida electrizante, enfrentar a Barisio y definición perfecta, con el depurado estilo de Hugo Osmar. Y ahí la locura, la avalancha más grande que vi en la popular que da a Casa Amarilla, el grito y el abrazo con mi viejo, el relato del gran Victor Hugo comparando a Maradona con Sinatra, el campeonato al alcance de la mano. Emociones y vivencias de un domingo inolvidable, aunque pasen los años y la imágenes estén en blanco y negro, aunque el relato de Víctor Hugo sea muy difícil de conseguir, todo está en mi retina y mis oídos y en los de tantos que vivieron aquellos días, los más agraciados en la cancha y millones siguiendo los relatos radiales, verdadera religión de cada tarde de domingo en aquellos lejanos días.


Después vendría la derrota en Rosario ante Central, con Diego errando un penal sobre el final, el increíble empate de Huracán ante Ferro, 3-3, luego de estar abajo 0-3, lo que dio la posibilidad de llegar con 2 puntos de ventaja a la última fecha frente a Racing, el sábado 15-08-81. EL penal de Diego, la expulsión de Miguelito, el empate de Racing, el tiro en el palo del Vasco Olarticoechea a minutos del final, el grito contenido, la euforia del final, el no saber que comenzaban 11 años de sequía. Todas imágenes inolvidables de un año inolvidable. Un año sobre el que volveré con recuerdos en algún otro post.